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Educación vocacional en jovenes con discapacidad cognitiva

Gracias a la experiencia maravillosa de poder trabajar en la Fundación Cindes en procesos de habilitación pre-vocacional y vocacional se puede dar testimonio del trabajo realizado, enfocado en despertar intereses vocacionales en los jóvenes cuyas edades están dadas desde los 14 años en adelante, para desarrollar habilidades y destrezas que les permita adquirir hábitos y rutinas de trabajo en los diferentes talleres, así como también el mantenimiento en sus saberes adquiridos.

Nuestra Institución acoge personas con diversas discapacidades las cuales se les brinda atención en los procesos acordes a sus necesidades y habilidades, partiendo de sus competencias, pre-saberes y conceptos, donde se les ubica de forma asertiva en los diferentes talleres que se brindan. Por esto los jóvenes logran demostrar sus potencialidades y sus capacidades de aprendizaje, manejando con ello sus tiempos y ritmos de trabajo.

La experiencia nos ha enseñado que los jóvenes con discapacidad son personas que manejan buenas relaciones interpersonales, el cariño que brindan a los demás lo brindan de manera incondicional y logran asimilar las normas de convivencia correctamente, por esta razón ellos mismos elaboran su propio contrato didáctico en las normas de aula de clases y su forma de ejecutarlas.

Dentro de los procesos que se trabaja con ellos está el fortalecer y mantener las actividades básicas cotidianas y actividades de la vida diaria, al igual que el auto cuidado y el respeto para consigo mismos y con los demás. Esto se realiza diariamente por medio de la ejecución de talleres, ejercicios prácticos y planes caseros donde los padres o cuidadores deben ejecutar también actividades que refuercen los procesos trabajados, para así de forma conjunta lograr buenos resultados en el aprendizaje de cuidarse a sí mismos generando hábitos que le contribuyen a su seguridad. En los procesos de independencia personal se les enseña a los jóvenes a realizar las actividades de la vida diaria, donde adquiera autonomía para cuidar su propia vida, salud y bienestar, al igual que el aprender a desplazarse hacia otro lugar, reconociendo lo que necesita, y asumiendo compromisos propios para lograr una independencia personal, familiar y social.

Los jóvenes tienen diversos espacios que los forman como personas integrales y autónomas donde ejercitan sus cuerpos y sus mentes en actividades de coordinación motora gruesa, juegos y diversión, otros espacios son  artísticos donde se les potencia la habilidad de pintar y realizar obras de arte, así mismo reciben musica y danza donde aprenden a comunicarse con armonía, respeto y confianza. En otros espacios también adquieren conocimientos sobre el manejo de sembrados y cuidados de las plantas y la naturaleza en general por medio de actividades que generan conciencia en el manejo del respeto por otros seres vivos, el cuidado del planeta, de los árboles, plantas y animales, al igual que la conciencia de no tirar basura y de reciclar. Todo esto se realiza por medio de la ejecución de proyectos transversales trabajados en la Institución.

Los talleres que se trabajan con los jóvenes con discapacidad les permite el desarrollo de habilidades y destrezas básicas para mejorar el manejo de rutinas, tiempos y responsabilidad y a la vez aprender las normas de higiene y de seguridad en el trabajo, también aprenden a manejar las herramientas que requieren para la actividad que van a desarrollar, de igual manera se les enseña a promover la venta de dichos productos elaborados por ellos mismos. Con ellos se inician procesos motrices desde lo más básico en la parte pre-vocacional hasta lograr incluirlos en la parte vocacional siguiendo su potencialidad a desarrollar y teniendo en cuenta que los talleres productivos les favorecen en espacios laborales.

En cuanto a lo académico se les refuerza constantemente sus conocimientos por medio de actividades de mantenimiento donde se ubican los estudiantes en tres niveles acordes a la complejidad que maneja cada uno en sus saberes. Por ello siempre se trabaja la motricidad fina en tareas diarias, la escucha por medio de cuentos y canciones, dispositivos básicos como la memoria y la percepción por medio de juegos, su expresión oral y artística, su escritura, lectura y habilidades matemáticas. Se les enseña también a manejar su dinero el valor que tiene, cómo deben ahorrar y gastar de forma proporcional.

Otros procesos que se realizan con los jóvenes tienen que ver con el reconocimiento de su nombre, identificación, dirección y lo que incluye sus deberes y derechos como ciudadano. Para ello se debe hacer un trabajo arduo donde se recalca de manera permanente la adquisición de la habilidad de su propio reconocimiento a la vez que se adquiere la habilidad de manejar sus emociones, el buen trato para los demás y aprender a tener buenas relaciones interpersonales.

Se ha comprobado que las personas con discapacidad son personas con igualdad de condiciones; a las que se les debe tratar con el mismo cariño y respeto que a las demás y a las que se les debe dar la importancia que se merecen. Es de vital importancia potenciarlos de sus competencias y habilidades para lograr una inclusión social y laboral que les permita su independencia y realización personal.

Rocío María Serna Obando
Docente Programa Vocacional
Adriana María Ramírez Agudelo
Docente Programa Prevocacional

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